FILOSOFÍA DEL INSTITUTO
Este instituto considera la educación en función de la totalidad psicofísica espiritual de la persona. Para nosotros la educación consiste en promover el desarrollo íntegro de la personalidad humana.
Tiene como objetivo ubicar al educando en el centro de su desarrollo, aumentar la conciencia de sus capacidades y la actualización de las mismas.
Conscientes de que los sistemas educativos actualmente viven el grave problema de haberse dejado seducir por la excesiva preocupación por la productividad y la competencia en busca de la excelencia. Supeditando o anulando el desarrollo humano al desarrollo económico. Inculcando valores de excelencia, reconocimiento social, disciplina, sumisión, competencia fría, estatus, etc. Y olvidando valores humanos como la solidaridad, compromiso, responsabilidad, armonía, paz, respeto, cooperación, honestidad, justicia, igualdad, compasión, comprensión, esfuerzo y amor que son los valores que sustentan la verdadera grandeza del ser humano.
Estamos convencidos que si un país en su afán de competición, no consigue por medio de la educación sustentar el conocimiento de sí mismo, la salud integral y los valores reales, su éxito económico se verá minado por el colapso moral. Como está ocurriendo actualmente: que existe grave problema de drogas, delincuencia, alcoholismo, abuso de los más débiles, corrupción política y empresarial, alto índice de suicidios, especialmente de adolescentes, violencia intrafamiliar y social entre otros daños.
Proponemos que si se quiere tener una sociedad y economía sanas es indispensable formar seres humanos sanos. Es verdad que el sistema económico requiere una fuerza laboral bien preparada y de confianza, pero la única manera de conseguirla es tratando a hombres y mujeres como seres humanos, además de formarlos y capacitarlos. Sólo las personas que viven en forma completa, sana y con sentido pueden ser realmente productivas.
Afirmamos que el proceso educativo no puede limitarse a lo intelectual. Ya que una sana valoración de sí mismo y responsabilizarse de su vida son elementos necesarios para que las personas puedan realizar sus proyectos.
Para nosotros en la educación la libertad interior tiene prioridad, y debe ser considerada como instrumento y finalidad de todo el proceso educativo que busca apoyar al hombre a cuestionarse sobre el sentido de su vida. Esto exige una formación de valores que le permitan ser y cumplir su vocación personal y profesional.
Para éste Instituto educar significa favorecer en la persona humana: la capacidad de ser él mismo, decidir y responsabilizarse de sus actos. En una educación así la persona es respetada y existe la apertura a la trascendencia.
Reconocemos a cada educando, joven o adulto, como un ser único y valioso, capaz de aceptar y valorar las diferencias individuales y respetar la diversidad humana.
Cada persona es creativa, tiene necesidades, talentos y una capacidad ilimitada para aprender.
Proponemos una educación holista porque afirma la interdependencia inherente de la teoría, la investigación y la práctica. Así el holismo corrige la falta de equilibrio de las teorías y los métodos reduccionistas.
Éste Instituto se ocupa de contar con maestros que además de su preparación profesional hayan cultivado su crecimiento interior y su despertar creativo. Ya que estamos convencidos que cuando los educadores se abren a su propio ser interior, invitan a un proceso de co-aprendizaje y co-creación con el discípulo.
Nuestros maestros: muestran respeto por el individuo, están atentos y conscientes de las necesidades de cada alumno, de sus diferencias y aptitudes y tienen la capacidad de responder a esas necesidades.
Nos ocupamos de lograr que este Instituto que sea un lugar de verdadero encuentro humano. Pensamos que la solución a la compleja realidad actual es retomar la esencia del proceso educativo: el desarrollo integral.
Ofrecemos una formación holista que busca el desarrollo integral del hombre y su entorno, y favorece el proceso armónico del crecimiento que consiste en fortalecer el ser y el hacer.
MISIÓN
Ofrecer a la comunidad un Instituto que sea un lugar de verdadero encuentro humano. Éste Instituto tiene como misión proponer una perspectiva de la educación que constituya una respuesta a las necesidades del mundo actual. Ofrecer una formación que enriquezca y profundice la relación responsable de la persona hacia sí misma, su familia y su comunidad. Y favorecer la integridad en el proceso educativo.
Entendiendo como integridad que cada una de las disciplinas académicas proporcione una percepción diferente del complejo funcionamiento de la vida. Pero sustentadas todas en un concepto humanista existencial del ser humano. Todo esto para proporcionar a las personas y profesionales la posibilidad de formarse, capacitarse y actualizarse continuamente para lograr su realización personal y profesional encaminada a su trascendencia.