La intervención puede ir desde atención médica, asesoría legal, apoyo emocional, hasta la ayuda para establecer contacto con instancias que puedan prestarles el apoyo necesario.
DURACIÓN DE UNA CRISIS
Algunos teóricos piensan que la crisis es un estado agudo de desequilibrio repentino y de corta duración. O'connor (1990) habla de que la resolución del duelo es hasta de 2 años.
Cabe hacer una diferencia entre lo que es la restauración del equilibrio y la resolución de la crisis.
Restaurar el equilibrio se refiere a la reducción de los síntomas y los signos, pero no equivalente a que se ha resuelto contructivamente la crisis. Es posible que la manera en que se logre el equilibrio momentáneo, pueda cauzarle después mucho más daño.
TIPOS DE CRISIS
Crisis naturales- se dan naturalmente, por las etapas del desarrollo personal, de la pareja o la familia.
Crisis circunstanciales- se originan por un evento que provoca la pérdida de algo: bienes materiales, emocionales, mentales, morales o espirituales: como un ser querido, la inocencia, un trabajo que represente seguridad, la fe o confianza.
Crisis existenciales- se dan cuando se tiene que optar entre dos valores importantes.
Crisis totales- cuando se afecta todo lo económico, emocional, la salud, el área familiar, laboral.
FASES DE UNA CRISIS
Horowtz (1976) propone las siguientes reacciones de una persona ante una situación de crisis. La descripción de las mismas es de mi autoría.
El llanto se refiere a las reacciones inmediatas al impacto del suceso y pueden ser unas muy obvias como gritar, llorar, pánico y/o desmayo. Y otras no tan obvias como un nudo en la garganta y llanto silencioso.
Del llanto puede pasar a la negación que conlleva el bloqueo del impacto y se puede acompañar de entorpecimiento emocional, no pensar en lo que pasó y realizar actividades como si nada hubiera pasado.
La negación también puede presentarse casi inmediatamente al suceso.
Es importante hacer notar que esta fase puede estar presente, como un velo delgado, durante todo el proceso del duelo, sirve como una defensa para no desplomarse, ni "volverse loco".
La intrusión se caracteriza por la abundancia de sentimientos e ideas de dolor sobre la pérdida. En la mente aparecen imágenes del suceso una y otra vez, incluso en sueños que apabullan a la persona, ideas o decisiones muy negativas y riesgosas que pueden ser expresadas o no.
Algunas personas pasan directamente de la fase del llanto a la intrusión sin pasar por la negación, otras en la fase de intrusión buscan la negación, deseando y tratando de olvidar (llegan a ser olvidadizas) esto puede ser porque el dolor aumenta en la fase de intrusión y desean evitarlo.
La fase de penetración es la parte del proceso en el que la persona penetra en sus sentimientos y sentimientos. Los reconoce,los acepta y expresa. Entre más los exprese más se "desgasta" el impacto que le produjo el suceso.
La consumación es la última fase de la de la crisis. En esta se ha iniciado la integración de la experiencia, o ya ha sido integrada a la vida de la persona.
La integración consiste en que la persona acepta lo que sucedió, admite que el suceso la llevó al desequilibrio, pero es capaz de encontrar en esta una oportunidad de crecimiento, y ganar fortaleza.
El sentimiento no desaparece pero ya no desequillibra, encuentra un para qué a la vivencia, que le permite enfrentar en el futuro de una mejor manera los sucesos críticos y las situaciones límite.
Cuando las personas logran la fase de consumación se puede decir que resolvieron la crisis. Esto las dota de mayor seguridad, fortaleza, herramientas para dar sentido a sus vidas y una postura más sana ante su existencia.
Cuando no se resuelve la crisis, las personas pueden sufrir alteraciones físicas, emocionales, y/o mentales. Presentar actitudes negativas, mecanismos de defensa. Tornarse resentidos, agresivos, desconfiados, inseguros, soberbios, egoistas. Mostrar máscaras de dureza, frialdad, indiferencia, y sentir soledad, amargura e infelicidad. Hacen el papel de víctima o de victimario. Incapacitadas para establecer relaciones interpersonales sanas y profundas. Bloquean su voluntad de sentido, su intuisión, su libertad y su responsabilidad, por lo que muy probablemente sientan vacío existencial.
CÓMO INTERVENIR EN UNA CRISIS
Para intervenir en una crisis, es necesario sentir interés en las personas. Y tender a la auto-trascendencia.
También es indispensable saber identificar los signos que presenta la persona que está viviendo una crisis.
Y desde luego cómo intervenir. Porque el interés sin el conocimiento es insuficiente.
¿Qué se debe OBSERVAR?
Si la persona presenta cambios en su habitual comportamiento:
O puede estar tensa, ansiosa, enojada, irritable, triste, deprimida, pasiva, confundida, distraida, desorganizada, aislada, sin energía, cansada, agotada.
O trastornos alimentarios: poco apetito, comer compulsivamente.
O trastornos del sueño: insomnio o sentir sueño y ganas de dormir todo el tiempo.
O rostro cansado, ojeroso por el insomnio, mirada sin brillo, piel poco humectada.
Se debe INDAGAR, mediante el Diálogo Socrático, si la persona:
O tiene sentimientos de desamparo, debilidad, soledad, desesperación, ira contenida o expresada, desesperanza.
O se siente confundida, ansiosa, desorientadas, angustiada, impotente.
O si siente el deseo de salir de su malestar, pero no sabe cómo y se siente incapaz de enfrentarse y superar la situación.
O si ha habido cambios en sus relaciones interpersonales y sus actividades.
O ha experimentado soledad, aislamiento y desamparo.
O sufre dolores de cabeza, y garganta frecuentes, gris, tos, gastritis, colón irritable.
MODELO DE INTERVENCIÓN
A continuación explicaré mi MODELO de INTERVENCIÓN
El Primer paso es ESTABLECER EL ENCUENTRO.- Básicamente consiste en lograr una relación de persona a persona, establecer un puente que permita el ENCUENTRO HUMANO en el que la persona en crisis pueda sentirse escuchada, acogida, respetada, aceptada, segura y comprendida por otro Ser Humano, que es capaz de brindarle la ayuda necesaria, o la no ayuda si eso es lo que necesita. Que lo sostiene y contiene, para que haga lo escencial y logre resolver su crisis.
El que interviene debe tener claro qué quiere y qué puede aportar para ese encuentro. Respetando la individualidad me atreveré a hacer algunas sugerencias personales:
Lo mínimo que podemos ofrecerle al otro Ser Humano es una sonrisa sincera de bienvenida, una voz afectuosa, una mirada "de verdad", intentando percibir cómo llega incluso antes de que empiece a hablar.
Nuestra apertura y honestidad, respeto a su persona, sus pensamientos, sentimientos y tiempos, calidez.
Reconocerlo como alguién especial, amarlo como ser humano.
El clima emocional básico que debemos crear en el encuentro para que la persona se sienta aceptada a pesar de sus "vergüenzas" y entendida a pesar de su confusión. Se logra con actitudes mínimas pero muy humanas:
Escucha atenta.- mirarlo, prestarle toda nuestra atención, poder transmitirle que nos importa lo que dice y cómo se siente cuando lo dice, interrumpir su discurso si es necesario para preguntarle algo que hemos observado como importante.
Respeto a su espacio y su tiempo.- eliminar todas las interferencias internas ( distracciones, problemas y pendientes personales) y externas (todas las que son producidas por personas o situaciones ajenas).
Vislumbrar sus carencias y darle los soportes adecuados para que la misma persona se pueda reestructurar (dejar sus anteriores modos de funcionar y relacionarse y descubrir otros nuevos)
Hacerle sentir que confiamos en sus recursos, aún cuando veamos que sean pocos en ese momento.
Encontrar sus partes positivas y hacérselas ver.
Establecer una relación humana diferente a la que han tenido, un modelo de estar con el otro diferente al vivido, así será más fácil para ellos aceptarse y vivir en el mundo que los rodea. Para lograr este clima debe estar convencido que las personas tienen la capacidad de cambiar, a pesar de su comportamiento pasado o presente, que pueden elegir y encarnar nuevos valores y estilos de vida.
La confianza en la persona y en su esfuerzo sincero para cambiar es terapéutica.
El segundo paso es el ANÁLISIS EXISTENCIAL, DE LAS DIMENSIONES DE LA CRISIS Y MANEJO DE LOS SENTIMIENTOS.- Consiste en intentar "ver su mundo como si fuera nuestro mundo", es decir captar su mundo interno, entender su propio marco de referencia, su sistema de creencias, sus valores, sus autodeterminismos, miedos, anhelos, actitudes.
Aceptar, validar y acoger sus sentimientos. Invitar a la persona a hablar y escucharla atentamente para identificar los elementos importantes y observar fenomenológicamente su comunicación no verbal, para intentar comprender como percibe la vida, el mundo, la situación, a sí misma.
Todo esto con el objetivo de hacer devoluciones que le faciliten una mejor comprensión de las posibilidades que puede encontrar si cambia de perspectiva,"tensando su espíritu", y busca el sentido.
Al analizar las dimensiones y características del problema, se explora pasado, presente y futuro inmediatos. Del pasado se revisan los sucesos que fueron ocurriendo y que hicieron una cadena hasta el suceso precipitante de la crisis. Y los recursos personales con los que contó, por ejemplo: las actitudes que presentó y significados que les dió a dichos sucesos.
Se explora y priorizan las necesidades que deben atenderse inmediatamete y los que se pueden posponer.
También es indispensable comprender el fondo de su problemática, es decir cuál o cuáles son sus carencias que le impiden tomar una postura diferente.
El tercer paso consiste en facilitarle ENCONTRAR NUEVOS SIGNIFICADOS Y ALTERNATIVAS DE RESOLUCIÓN.- Al explorar las posibles soluciones o alternativas se indaga cómo ha intentado resolver el problema. Después utilizando diálogo socrático se busca que la persona genere nuevos significados y alternativas, tanto para cubrir sus carencias como la situación de crisis. Esto le hará sentir más fuerte, menos impotente. Es necesario que analice los pros y los contras de cada alternativa. El que ayuda puede proponer las alternativas de solución que identifique, pero sólo después de que la persona lo haya hecho. También debe contemplar los posibles obstáculos que pueda encontrar la persona en su plan de estrategias e identificar los pasos de las soluciones.
En el cuarto paso se APELA AL ESPÍRITU para BUSCAR EL SENTIDO, LA AUTOTRASCENDENCIA y TOMAR ACCIONES CONCRETAS.- Se refiere a implementar lo que se convino en la etapa anterior, es decir, decidir CÓMO poner en práctica las acciones. Y CUÁNDO. Al intervenir se debe buscar que la persona haga cuanto sea capaz de hacer y solamente cuando la situación afecte fuertemente a su capacidad de actuar, el que ayuda puede tomar un papel más activo.
El quinto paso EL SEGUIMIENTO.- Es también muy importante y consiste en establecer un procedimiento que permita revisar el progreso, puede ser a través del encuentro personal o telefónico, se debe especificar quién llamará. El seguimiento permite complementar la retroalimentación: si se encuentra que la acción convenida no resultó como se esperaba, se regresa a la segunda etapa para redefinir el problema y reestructurar las acciones de resolución.
ACTITUDES DEL QUE INTERVIENE
Hay dos posturas del que interviene: la facilitadora o la directiva.
La postura directiva sólo es recomendable cuando haya peligro de alta mortalidad para la persona en crisis o alguién más. Y cuando la persona no es capaz de cuidar de sí misma por encontrarse muy perturbada emocionalmente. Implica marcar más directrices, y hasta tomar parte en la acción. De ser posible se debe involucrar a otras personas cercanas a quien padece la crisis. Se tiene que tomar en cuenta el aspecto legal y el ético por las implicaciones que se dan.
Cuando la persona puede hacer las cosas por sí misma, la postura adecuada es la facilitadora.
La diferencia se refiere únicamente a las acciones que deben realizarse, considerando la seguridad integral de la persona en crisis.
Pero en ambas, el que interviene debe poseer actitudes, que le permitan establecer un ENCUENTRO HUMANO.
La postura profesional sugerida está alejada de toda actitud soberbia que considere al que ayuda como un "ser superior", "poseedor" de la razón y de la verdad que dá por entendido lo que no ha escuhado porque "ya lo sabe" (interpreta), que tiene la necesidad de que el otro lo crea inteligente, enterado de todo y hasta adivinador, de que lo admire y reconozca y lo vea como "gurú". Que cree que tiene la solución a los problemas de las personas y el perfecto manejo de las crisis. Porque su crecimiento es superior al de los demás.
Para intentar acompañar a otro "ser doliente" (Frankl) en el proceso de resolución de su crisis se necesitan actitudes especiales como:
Congruencia.
Empatía.
Interés positivo.
Respeto.
Auténticidad.
Especificidad.
Confrontación.
Impacto de personalidad.
Auto-revelación.
Relación al momento.
Auto-realización.
Auto-trascendencia.
HERRAMIENTAS PARA INTERVENIR
Es importante contar con todas las herramientas posibles:
Además de las recursos antes mencionadas, es escencial la intuición, la creatividad y el sentido de oportunidad.
Crear y adecuar nuestros conocimientos, aptitudes, habilidades técnicas y hasta nuestras limitaciones al servicio de la persona.
El Modelo de Intervención es de enfoque Humanista Existencial se consideran conceptos antropológicos, axiológicos, y combinaciones de técnicas clínicas desarrolladas por:
La Logoterapia de Viktor Frankl y la terapia Espiritual de Elizabeth Lukas: diálogo socrático, intensión paradójica, derreflexión, modificación de actitudes, logoancla, diálogo ingenuo, etc.
La Terapia de la Imperfección del Dr. Ricardo Peter: concepto del límite, de indigencia, actitud de misericordia y compasión ante las fallas propias y las ajenas, cambio de perspectiva perfeccionista por perspectiva humana, ética del límite.
Complementando con otros métodos terapéuticos, la propuesta es "sumar" (Viktor Frankl) por lo que debemos poner todo lo que este a nuestro alcance y sea benéfico para la persona que sufre una crisis.
Son muy importantes también los tipos de Preguntas. Hay preguntas decuadas y preguntas inadecuadas.
Porter propone los siguientes tipos de preguntas:
Reiterativa, reflejo del sentimiento, elucidatoria, evocativa, icónica, resumen, identificación de temas, conclusiones.
ERRORES QUE DEBEN EVITARSE
Error de contenido, error de profundidad, error de significado, error de lenguaje.
Dirigir, debatir, dogmatizar, generalizar, minimiza, moralizar monologar, huir del problema de la persona, racionalizar, proyectar, identificarse, fijarse en un punto, asumir un papel consolador, abstraer, ser inquisitivo, superficializar.
BIBLIOGRAFÍA
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Guttmann, D. (1996). Logoterapia para profesionales: trabajo social significativo. España: Desclée De Brower.
Long Jr. J. L. (1999). Intervención en la crisis y más allá: utilizando la logoterapia para trascender el trauma. Revista Mexicana de Logoterapia, 2, 14-37.
Lukas, E. (2002). En la tristeza pervive el amor. España: Paidós.
Lukas, E. (1995). Psicoterapia en dignidad. Argentina: San Pablo.
Slaikeu, K. A. (1994). Intervención en crisis. México: Manual Moderno.
Peter, R. (1997). Una terapia para la persona humana. México: Fomento Editorial BUAP.
Peter, R. (2003). Honra tu límite: fundamentos filosóficos de la terapia de la imperfección. México: Fomento Editorial BUAP.
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