por: Pedro Chavez Murad
Pocos entienden que el amor es algo más que un sentimiento, y para quienes se han casado es claro que un sentimiento por si solo es muy difícil que logre mantener unidas a dos personas que crecieron en hogares diferentes, cuya educación, experiencias, formación y costumbres son diferentes.
Gracias a este error es que hoy en día muchos matrimonios se divorcian y otros tantos noviazgos más no llegan siquiera al matrimonio pues prefieren vivir juntos en unión argumentando que “el matrimonio acaba con el amor”.
¿Y cómo no se va a acabar una relación que solo esta basada en sentimientos?, si los sentimientos son cambiantes, inestables, intensos y polarizables (esto es, que fácilmente pasan de un polo al otro polo opuesto); cualquier persona, elemento, o situación que dependa únicamente de algo que es extremadamente cambiante sucumbe.
Entonces viene la pregunta ¿Qué es amar a alguien?
El amar a alguien es la expresión completa de un ser humano en el correcto objetivo de buscar la promoción completa del otro.
Veamos que significa esto: para empezar el ser humano aparte de emociones, posee también la Inteligencia y la Voluntad, dos facultades de naturaleza espiritual que le distinguen de los animales. Entonces “expresión completa de un ser humano”, se refiere a que además de la emociones, intervenga la Inteligencia y la Voluntad que a su vez dan la adecuada orientación a los sentimientos.
Y al decir “correcto objetivo de buscar la promoción completa del otro”, me refiero a que más allá de opiniones, perspectivas, o relativismos, existe objetivamente el bien y el mal. Y que para buscar la promoción del otro debe ser en forma veraz, y para encontrar la verdad hay que prepararse y buscar la ayuda pertinente ya sea con un Sacerdote o un Psicólogo que este bien orientado.
En otras palabras diría que amar a alguien es buscar comprometidamente que siempre este mejorando en todos los aspectos. Buscar en todos los sentidos que crezca como ser humano.
Si tu matrimonio esta mal o tienes miedo a casarte, comienza por lo siguiente: busca el bien para tu esposo (a) o novio (a) en todas las formas posibles, pero no confundas que el otro tiene que estar bien a costa tuya, o que es “mejor que te aguantes” o “para no pelear” que te use de alfombra y que te pisotee; porque entonces le estarás haciendo un mal dado que se acostumbra a hacer su capricho a costa tuya. Y efectivamente al buscar el bien para el otro, tú estarás venciendo tu propio egoísmo o verás más claramente tus errores que debes corregir.
Hacer las cosas bien no es tan fácil, pero para eso tenemos Inteligencia que nos ayuda a encontrar soluciones y Voluntad que nos ayuda a comprometernos y llevar a cabo lo que es bueno más allá de que si tenemos flojera o coraje con el otro.
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