Codependencia

 

por: Graciela Soto Hernández

La adicción es un estado de compulsión, obsesión y preocupación que esclaviza la voluntad y el deseo de la persona.

Para Anne Wilson la adicción es cualquier proceso ante el cual somos impotentes. Nos controla, nos obliga a decir, hacer y pensar cosas que no van de acuerdo con nuestros valores personales y nos conduce progresivamente a ser más compulsivos y obsesivos.

Pía Mellody sostiene que la adicción es cualquier proceso que se usa para evitar o eliminar cualquier realidad que sea para nosotros intolerable o dolorosa.

Desarrollamos alguna adicción porque se necesita algo fuera de nosotros que aleje los sentimientos negativos que tenemos de nosotros mismos. Necesitamos de algo que nos pueda quitar el vacío y la soledad que sentimos. Necesitamos algo que altere nuestro estado de ánimo y muchas veces nuestro estado de conciencia.

La adicción o dependencia se desarrolla cuando queremos evadirnos o defendernos del dolor o cuando el anhelo de amor es tan grande, que necesitamos llenar con algo nuestro vacío interior. Y no tenemos conscientes, ni hemos procurado desarrollar nuestras capacidades y herramientas personales que nos ayuden a buscar una forma funcional y sana de vivir el sufrimiento, procurarnos el amor y buscar el sentido de nuestra vida.

La dependencia química actúa como una enfermedad contagiosa, sólo el hecho de estar cerca de alguien que depende de sustancias químicas nos puede enfermar, por eso se le llama la enfermedad de la familia. Porque afecta a todos los que viven, aman o trabajan con la persona dependiente y desde luego quien más se preocupa por lo que tiene que hacer o dejar de hacer para que su ser querido deje la adicción queda más afectado, queda literalmente atrapado. Pero todos pueden convertirse en CODEPENDIENTES.

Aunque creo que es probable que se encuentre tanto en los padres como en los cónyuges (media naranja) de la persona adicta características perfeccionistas, problemas de aceptación, posiblemente actitudes dependientes o codependientes. Inseguridad, baja estima, y por lo tanto sentimientos de no merecer.

Las siguientes son algunas de las características de la forma en que sienten y actúan las personas codependientes:

* Con frecuencia se sienten atrapados, deprimidos y solos.


* Se sienten avergonzados por la conducta de sus familiares que dependen de alguna sustancia. Como si se reflejara en ellos, lo que comúnmente se llama pena ajena.

* Es fácil herirlas por lo que otros dicen, piensan, sienten o hacen.

* Dejan que los demás les digan como sentirse, como vestirse y como actuar.

* Trabajan muy duro para impedir que las demás personas se molesten o decepcionen con ellos. Quizás hasta mientan o distorsionen la verdad para evitar que los demás se enojen con ellos.

* Las personas codependientes ocultan sus conductas que no son perfectas, de ellas y de los miembros de su familia.

* Temen que algo les ocurra a las personas que aman.

* Se sienten obligados a cuidar de otras personas.

* Se sienten culpables cuando piden algo para sí mismos. Renuncian a sus propios deseos para hacer que las demás personas sean felices.

* Tratan de controlar todo para no equivocarse y no ser rechazadas. Y de controlar a otras personas a fin de obtener lo que quieren sin tener que llegar a pedirlo, esto para no correr el riesgo de que se los nieguen y se sientan lastimados.

* Se pudiera resumir diciendo que se dejan a un lado, se olvidan de sí mismos, se abandonan y viven en pos de los demás, especialmente de su familiar dependiente.

Como afirman Evelyn Leite y Pamela Espeland ser codependiente es muy difícil y desgastante, pues se requiere mucho esfuerzo y energía para vivir con una persona dependiente. Por lo que desarrollan defensas que toman forma de papeles que desempeñan en su familia.
Algunos son:

- El papel del muy responsable.- son muy organizados, realizan muchas cosas y todas con mucho empeño, atienden todo y a todos. Y en su interior se sienten furiosos.

- El del muy flexible.- van con la corriente, no discuten ante nada aún cuando se vean afectados, pareciera que nada los inmuta. En su interior también están furiosos.

- El papel del gracioso.- siempre es momento de bromear, especialmente cuando las cosas se ponen tensas, actúan de manera tonta y en su interior también están muy enojados.

- El del pacificador.- quieren que todos se sientan mejor, que estén bien todo el tiempo, hacen lo que sea para evitar o detenerla una pelea. No se permiten sentir o reconocer su propio enojo.

- El del conflictivo.- están furiosos y lo muestran. Quizá también abusen del alcohol o de las drogas. Exteriormente están furiosos pero debajo de la furia tienen miedo y tristeza.

En realidad debajo de la furia de la persona codependiente existe un profundo sentimiento de desilusión, desconfianza, fracaso y tristeza.

Otras conductas que se presentan en la codependencia son:

- Castigar con el silencio, guardar los pensamientos y sentimientos para sí mismo, estar tan atareado que no se tenga tiempo para pensar o sentir.

- Culpar al familiar dependiente de todo lo que sale mal, sentirse furioso y resentido, cuando lo ven sufrir pensar que si le va mal se lo merece.

- Sentirse avergonzado y cubrirlo siendo falso, es decir avergonzarse del familiar alcohólico y no permitir nada que pueda hacer evidente la situación. Por lo que se evitan reuniones, invitaciones de amigos a la casa. No quieren que alguien descubra alguien lo avergonzados que se sienten, por lo que a veces cubren su vergüenza con presunciones, humillando a los demás o hiriéndolos, pero esto es en vano y poco útil porque entre más se quiere ocultar la vergüenza, más se siente.

Es importante que las personas codependientes:

- Comprendan que la adicción o dependencia de sustancias es una enfermedad. Por lo tanto las personas que abusan de ellas están enfermas, aunque ellas no lo sepan, no lo admita, lo nieguen o incluso culpen a los demás de su problema.

- Es también necesario que entiendan que una vez que se desarrolla la enfermedad, se tendrá por el resto de la vida.

- Tener muy claro que así como no son la causa de la adicción, no la provoco, tampoco pueden lograr detenerla. Que ninguna de las dos cosas es su culpa, ni su responsabilidad.

- Que dejar de negar el problema, permite sentirse menos confundidos y enfrentar los hechos.

- Que es indispensable dejar de tratar de encubrir el problema, y no evitar que la persona adicta se enfrente a las consecuencias de sus actos, dejar de sentirse responsable de arreglar todo lo que esta echa a perder.

- Reconocer que realmente se está furioso con e familiar dependiente por serlo, por hacer nuestra vida difícil y hasta miserable, por no buscar ayuda, porque nos hace sentir diferentes y que nuestra familia sea diferente.

- Una vez reconocida la ira es importante hablarlo especialmente con quienes lo han vivido, posibilidad que se tiene en los grupos de al-anon, al-atin, familias anonimas etc. Porque mientras más tiempo se mantenga en secreto, más separados, aislados y diferentes nos sentiremos. Por ello hablarlo sin sentirnos culpables por revelar el secreto nos reconcilia con los otros y con la confianza, nos quitamos una pesada carga.

- Lograr diferenciar que la persona dependiente es él y yo soy yo, así empezar a ocuparnos de nuestra propia vida, ser nosotros mismos y valorarnos.

- Es decir hacernos responsables de nosotros mismos, reconocer humildemente que nada que no dependa de nuestra voluntad lo podemos cambiar.

- Que no podemos cambiar por lo tanto a nuestro ser querido, pero si podemos cambiar nuestra manera de ver las cosas, nuestras actitudes y decidir como queremos vivir.

- Separar a la persona de sus actos, poder sentir afecto hacia la persona dependiente, focalizar la ira hacia la enfermedad.

- Hacernos responsables de nuestra existencia, de cómo llenamos nuestro cesto, cuento del huerto Elizabeth Lukas.

- Tener la conciencia de que no se trata de pedirle a la vida, sino de preguntarnos cada momento ¿qué me pide la vida? Y tratar de responderle.

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